El manuscrito Voynich

Manuscrito Voynich

El códice Voynich es un manuscrito medieval descubierto hace más de cien años que nadie ha podido leer porque está escrito en una lengua desconocida, ni siquiera los más prestigiosos criptógrafos y lingüistas del mundo han podido hacerlo, desde expertos de la CIA a matemáticos que descrifaron códigos nazis durante la II Guerra Mundial.

Se encuentra custodiado como un tesoro en la Biblioteca de Libros Raros de la Universidad de Yale (Estados Unidos). La editorial Siloé  (Burgos) fue la elegida para crear un facsímil para que los estudiosos pudiesen desvelar sus secretos sin que se deteriorase el original.

El libro muestra ingredientes para crear pócimas, plantas de origen desconocido, textos de astronomía, cosmología, herbología…

Este manuscrito fue descubierto en 1912, aunque ya existían referencias de documentos que hablaban de él en el siglo XVII. Se le realizaron los análisis del carbono 14 por la Universidad de Arizona y se pudo certificar que el pergamino había sido fabricado entre 1404 y 1438. El McCrone Research Institute de Chigaco demostró también que fue escrito con una pluma de ave y tinta de colores unos pocos años después.

Este lenguaje desconocido fue llamado voynichés y sigue la Ley de Zipf (1940), por la que si coges la palabra más usada en un texto largo, se repite el doble de veces que la segunda más frecuente, el tripe de veces que la tercera, etc. Esta ley no se cumple en los lenguajes artificiales como el élfico de Tolkien o el Klingon de Star Trek, pero sí en el voynichés. Es imposible que su autor lo conociese 500 años antes de su formulación.

Se cree que el manuscrito pudo ser desde un nativo de la América prehispánica a un monje medieval o incluso un ser de otro planeta por sus referencias a la astronomía y a la cosmología. Lo que realmente sorprende a los investigadores es que parece un lenguaje natural y que no está encriptado aunque los mayores expertos en criptografía del mundo no hayan podido descodificarlo.