La biblioteca universitaria del futuro: CRAI (II)

En la primera parte de esta serie de artículos sobre el CRAI, analicé los distintos servicios que puede ofrecer. Otro podrían ser los repositorios digitales.

  • Los repositorios digitales se han convertido en herramientas muy útiles para los estudiantes, investigadores y profesorado, ya que contienen un gran volumen de documentación digitalizada. Tal es el caso del Proyecto Muse de la Johns Hopkins University en el que se “puede acceder a contenido digital de ciencias sociales y humanidades y más concretamente de:estudios étnicos, arte y arquitectura, educación, cine, teatro y otras artes escénicas, historia, lengua y lingüística, biblioteconomía y editoriales, literatura, medicina y salud, música, filosofía, religión, ciencia, tecnología y matemáticas, ciencias sociales, estudios por períodos de tiempo y estudios sobre la mujer y la sexualidad”. Además “la mayoría de las universidades americanas están adscritas a este proyecto, pero también lo están europeas como King’s College London, Leeds Trinity University, así como españolas: CSIC, Biblioteca de Catalunya, la UCM o la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otras.”(López González, 2013)

 

Con todos estos servicios añadidos a los que normalmente proporcionaba la biblioteca universitaria, tendríamos un centro potentísimo de información. María Carmen Fernández-Galiano, directora del servicio de biblioteca de la Universidad de Alcalá, destaca que debería tener como objetivos:

  • Ofrecer un espacio adecuado y suficiente para albergar colecciones diferentes (colección general, colecciones especializadas y colecciones especiales y en distintos formatos (documentos impresos, fondos electrónicos, materiales audiovisuales).
  • Contar con puestos de lectura y diferentes estaciones de trabajo con tecnologías de la información y la comunicación y servicios de acceso a la información impresa y electrónica.
  • Proporcionar espacios y recursos para el aprendizaje, la docencia y la investigación (puestos individuales, zonas de estudio y silencio, aulas de autoformación, de ofimática, salas de trabajo en grupo, despachos individuales, aulas docentes, salas informáticas, laboratorio de idiomas, proyección de audio y vídeo, multimedia, unidad de reproducciones y fotocopias, zonas de descanso, etc.).
  • Proporcionar recursos y servicios bibliotecarios e informáticos (información documental, información electrónica, formación y orientación, consulta en sala y remota, obtención de documentos, biblioteca de programas informáticos, diseño gráfico, impresión y edición de documentos, asesoramiento técnico, asesoramiento y apoyo en derechos de autor y propiedad intelectual, laboratorio de idiomas, etc.).” (Fernández-Galiano, 2014)

 Para MªIsabel Domínguez Aroca, jefa de la biblioteca de Medicina, Ciencias de la Salud y Ciencias de la UAH,  el cambio al EEESha generado y sigue generando es una mayor demanda de alumnos y profesores de formación en competencias informacionales, algo que estratégicamente también ha aprovechado la Biblioteca ofertando, cooperando y dando respuesta a dichas necesidades a través de cursos básicos, especializados, a la carta y sobre todo de cursos  integrados en el contexto de una asignatura, en los estudios de Grado principalmente, aunque también se imparte en postgrados y a PDI”. (López González, 2014)

             De estas palabras se entiende que el bibliotecario debe actualizarse sobre todo con las tecnologías de la información y el nuevo soporte de los documentos. Aunque la Biblioteca Nacional de España todavía no ha implantado la nueva forma de catalogar (RDA), bibliotecas universitarias españolas han comenzado a usarla.

En estas jornadas de CRAI, Digibis ha presentado una ponencia en la que tienen en cuenta RDA, y es que más pronto que tarde será la nueva forma de catalogar y ayudará a tener más información de la red disponible para el usuario universitario.

rda

Las bibliotecas universitarias han evolucionado con las tecnologías, además de que hay que tener presente que la red es el futuro  porque las bibliotecas trabajan en red, los usuarios acceden directamente a la información desde la web, la información se produce, se gestiona y se recupera en un entorno digital y se han desarrollado herramientas de búsqueda y acceso a la información.

Por lo tanto,  el CRAI debe ser un punto de unión entre la información disponible on line y off line y todo aquel usuario de la universidad que la necesite  y que tiene que estar al día de las nuevas tecnologías y formas de aprender y obtener información.

Trabajos citados

Fernández-Galiano, M. (2014). Centro de Recursos para el Aprendizaje y la investigación (CRAI). Universidad de Alcalá de Henares, BIblioteca.

López González, A. (4 de marzo de 2013). Lo que viene siendo una documentalista. Obtenido de http://www.loquevienesiendounadocumentalista.blogspot.com.es/2013/03/el-proyecto-muse-project-muse.html

López González, A. (07 de enero de 2014). Lo que viene siendo una documentalista. Obtenido de http://www.loquevienesiendounadocumentalista.blogspot.com.es/2014/01/entrevista-m-isabel-dominguez-aroca.html