¿Robots bibliotecarios o bibliotecarios robots?

Desarrollo de un robot de servicio para biblioteca infantil.

El artículo titulado Developing a service robot for a children’s library se publicó en 2014 en el Journal of the Association for Information Science and Technology (JASIS&T) y ha dado mucho que hablar. Hoy quisiera compartir con todos vosotros algunas reflexiones.

LIBRARIAN ROBOTS?

Se trata de un estudio pensado para ayudar a público infantil a localizar libros en las bibliotecas mediante la utilización robots. Los resultados del estudio sugieren que el robot de biblioteca fue eficaz, como agente de servicio humanoide, a la hora de proporcionar motivación y orientación experta para ayudar a lo usuarios más jóvenes en la tarea de localizar recursos de información, que puede ser, en un principio, complicada para ellos.

Existe algunos países en los que no hay bibliotecarios disponibles y para completar las vacantes, se ven obligados a construir robots. Bueno, esto no es nuevo pues, resulta que en uno de los país con la población más envejecida del mundo, Japón, se está invirtiendo en desarrollo de robots para ayudar en tareas domésticas a los futuros japoneses que, se prevé, se queden solos en casa cuando sean ancianos.

Por otro lado, hay opiniones que van en la dirección de la cualificación profesional de los bibliotecarios que atienden al público infantil en tales países. Si resulta que es baja, se haría necesaria la utilización de esos robots para compensar la carencias de los bibliotecarios.

Riesgo de automatización de la profesión.

Hace poco, descubrí que María García-Puente publicó en Facebook, a partir del portal Will Robots Take My Job?, el resultado de buscar la profesión de bibliotecario (Librarians). Según este sitio web, hay un 65% por ciento de riesgo de automatización del trabajo de bibliotecario.

Yendo más allá, me puse a buscar la profesión de archivero (Archivists) y, en este caso, el riesgo llega a 76%.  Me pregunto, ¿qué es lo que no se puede automatizar del trabajo que normalmente hacemos bibliotecarios y archiveros? ¿Aún hay esperanza en el que nuestro trabajo no lo hagan unos robots bibliotecarios o robots archiveros?

Tal vez en el futuro podamos contar con asistentes automatizados o robots en la bibliotecas o archivos, al igual que la automatización llegó al mundo de las ciencias de la documentación con la informatización del catálogo o la digitalización de los expedientes. Sin embargo, los robots, por muy bien programados que estén, no podrán hacer tareas que requieran razonamiento, investigación,   deducción o comprensión de situaciones más allá de lo evidente.

Los estudios universitarios de profesión sufrieron un cambio al formar parte del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), pasando de la Diplomatura en Biblioteconomía y Documentación y la Licenciatura en Documentación al Grado de Información y Documentación. Este grado fue el resultado de aunar los estudios universitario existentes hasta el momento, en un solo título válido para el EEES y se imparte en varias universidades españolas. Sin embargo, en los próximos cursos académicos la Universidad Carlos III de Madrid, que lo impartía, ha decidido dejar de impartirlo sustituyéndolo por el Grado de Gestión de la Información y Contenidos Digitales.

¿Estamos preparados para para los siguientes 10 años?

Todo esto me lleva a pensar, si estamos preparados para los nuevos cambios tecnológicos que se avecinan. Bueno, los cambios tecnológicos en los últimos 10 años han sido abrumadores y han alcanzado a todos los órdenes de la vida y tanto bibliotecarios como archiveros o documentalistas hemos sabido adaptarnos bien y no hemos salido mal parados.

Puede que estemos ya suficientemente preparados para los futuros cambios de los siguientes 10 años pero, como en el caso de la Universidad Carlos III de Madrid, ya sea modernizando los estudios oficiales u ofreciendo otros nuevos, no debemos dejar de estar al día y actualizados sobre todo lo que afecta a nuestra profesión y tal vez así, no lleguemos a ser sustituidos por robots.

El valor de los profesionales como personas.

Desde luego, opino que no debemos nunca perder la dimisión humana de los profesionales de la información pues, somos personas que debemos tratar con personas. Debemos socializar, empatizar con el usuario y no escudarnos demasiado en la tecnología hasta el punto de deshumanizarnos.

María García-Puente escribió un post muy interesante en su blog acerca de este aspecto titulado Nuevas tecnologías, nuevas bibliotecarias del que me quedo especialmente con estas palabras:

“Estoy segura de que seré de las primeras que intente utilizar un chatbot con mis usuarios. Porque a veces el usuario tiene una pregunta sencilla o quiere que se le resuelva un problema de manera eficiente y rápida. Y si es un problema que puede resolver una máquina, yo confío en ella. Además, eso me dejará tiempo para tratar personalmente con esos usuarios que no se sienten seguros con las máquinas y que siguen buscando el trato directo o que requieren una atención que yo decidiré que ha de ser “personalizada” (de tú a tú y ad hoc).

Creo que la tecnología no está reñida con el trabajo de las personas. Sólo tenemos que adaptarnos y delegar en ellas el trabajo mecánico y tedioso y dejar para nosotros la parte creativa y humana.”

Fuentes: