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Sobre inteligencia estratégica e innovación en las bibliotecas

Sobre inteligencia estratégica e innovación en las bibliotecas

 

Se han publicado en línea los materiales aportados a la quinta Jornada Profesional de la red de bibliotecas del Instituto Cervantes, que tuvo lugar el pasado diciembre en Madrid. Aquí accederemos a los documentos. Encontramos los vídeos de las sesiones, y algunas presentaciones y textos de las comunicaciones que se dieron.

 

Entre ellos, creemos que vale la pena hacer mención del trabajo realizado porTomás Baiget : «Inteligencia estratégica para bibliotecas». La amplia perspectiva profesional de Baiget (director de la revista El profesional de la información e impulsor de múltiples proyectos en nuestro ámbito en España) hace que sus opiniones y puntos de vista se tengan que tener muy en cuenta.

 

De su intervención en la Jornada están disponibles la grabación de vídeo (46 minutos), la presentación que utilizó (56 diapositivas) y una entrevista en video realizada posteriormente (9 minutos). En la situación actual (tanto económica como de evolución tecnológica) es necesario reflexionar sobre el papel de las bibliotecas y cómo nos adaptamos al nuevo contexto para continuar desempeñando un papel relevante en la sociedad actual y futura.

 

Propone la aplicación de los instrumentos de la inteligencia estratégica para las bibioteques establezcan un plan de actuación a corto ya largo plazo. El análisis DAFO, la identificación de competidores, la entrada de la innovación, etcétera, ayudan a tomar las decisiones acertadas. En la entrevista pone de manifiesto la necesidad de que las organizaciones hagan público la aplicación de las innovaciones. Esta generosidad a la hora de compartir el conocimiento muy probablemente generará beneficios posteriores.

 

Son ideas que Alfons Cornella , fundador y presidente de Infonomia , hace mucho tiempo que también divulga por medio de sus publicaciones o en las presentaciones públicas. Véase, a modo de ejemplo, este inspirador video: Co-society.

 

Y pasando de las ideas a las realizaciones, pondremos tres ejemplos recientes de pequeñas o grandes innovaciones que hemos conocido en el contexto de las bibliotecas.

 

Por un lado la empresa barcelonesa Greendata ha puesto en circulación en versión de pruebas el proyecto ReadGroups , una plataforma que permite gestionar clubes de lectura virtuales. Muy interesante porque las bibliotecas ofrezcan este servicio en lçínia, pensando en usuarios con poco tiempo (o pocas ganas) de encontrarse cara a cara, pero con deseo de compartir opiniones y comentarios sobre lecturas comunes. Y con la posibilidad de añadir enlaces, vídeos, reseñas …

 

Otra iniciativa interesante es la que ha emprendido recientemente la Biblioteca Regional de Murcia: la « Biblioteca Top Secret », una actividad dirigida al público infantil (hasta 9 años) que consiste en unas mochilas que se dejan en préstamo sin que el usuario sepa qué hay en el interior. En su casa encontrará los documentos que le pueden descubrir nuevos mundos o personajes insospechados …

 

Y para terminar, una acción similar, la de provocar el deleite por las cosas medio ocultas o misteriosas, en este caso dirigida al público en general: «Una cita a ciegas con un libro» (Blind date with a book) que hemos visto en marcha en diversas bibliotecas públicas estadounidenses. Consiste en presentar los libros para que la gente se los lleve en préstamo envueltos, sólo con unas frases que vagamente describen el interior. Hemos visto la experiencia en las bibliotecas de Rockville(Nueva York), Millersburg (Ohio) y Carnbury (New Jersey), entre otros.

 

Fuente: COBDC (traducido del original en catalán)

Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de 2012

EL PORCENTAJE DE LECTORES DE LIBROS EN ESPAÑA ALCANZA YA EL 63% DE LA POBLACIÓN

  • El 59,1% de los españoles mayores 14 años lee en su tiempo libre y el 47,2% lo hace con una frecuencia diaria y semanal.
  • El perfil del lector en España sigue siendo el de una mujer, con estudios universitarios,  joven y urbana que prefiere la novela, lee en castellano y lo hace por entretenimiento.
  • Madrid sigue siendo la comunidad con mayor indice de lectores, seguida de Cantabria, País Vasco y Aragón. Entre las menos lectoras se sitúan Extremadura, Murcia, Asturias y Castilla-La Mancha.
  • El 47,8% de los lectores leen en dos o más lenguas. Se incrementa el número de lectores que leen en las lenguas autonómicas en sus respectivas regiones.
  • La falta de tiempo sigue siendo la razón principal de los no lectores para explicar su falta de hábito lector. El 29,9% de los no lectores afirma que no le gusta o no le interesa.
  • El número de lectores de eBooks ya alcanza el 11,7% de los españoles mayores de 14 años y el 13,1% de los menores entre 10 y 13 años.
  • El porcentaje de entrevistados que poseen un eReader alcanza el 9,7%.
  • Desciende el número de lectores digitales que afirmaron haber descargado libros digitales pagando (32%). Un 64,4% aseguró que se descarga libros gratuitamente de Internet y un 37,9% que se los facilitan amigos o familiares. Entre los que sí pagan por sus libros electrónicos, sólo pagan 4,5 libros de cada 10 que leen.
  • El 84,6% de los niños entre 10 y 13 años lee libros en su tiempo libre, de ellos el 77,2 lo hace diaria o semanalmente, porcentaje que se incrementa 2,1 puntos.
  • Las bibliotecas de Baleares y Cataluña reciben la mejor valoración de sus usuarios. La nota media de las bibliotecas en España es de notable alto.
  • La saga “Millenium” de Stieg Larson, aparece encabezando el ránking de libros más leídos, mientras que la saga “Cincuenta Sombras”, de E.L.James lo hace en la lista de más compradas. En literatura infantil y juvenil, la saga Crespúsculo, de Stephenie Meyer, aparece entre los más leídos.
  • “Gerónimo Stilton” y “Harry Potter”, los libros más leídos entre los niños de 10 y 13 años.

Fuente: FGEE: Federación de Gremios de Editores de España

¿Qué se espera hoy de los archiveros?

Hemos visto mencionado en Twitter y Facebook este artículo de Fernando Betancor Pérez, sobre el papel que tienen hoy los archiveros, cada vez más multifuncional y generalista. Esto provoca el aumento de la carga de trabajo, a realizar las tareas cada vez más rápido por falta de tiempo y personal lo que puede conducir a la merma de la calidad sel servicio. Es una situación que no solo se da en el caso de los archiveros, sino que también se aplica a bibliotecarios y documentalistas que se encuentran muchas veces faltos de personal y medios y llevan a cabo de las formás más imanganitvas posibles su labor, logran sacar adelante el trabajo diario y hacer que funcione su centro o departamento, evitando esa merma de calidad.

Un vez más, el escaso reconocimiento social de los archiveros, y también de los  bibliotecarios, documentalistas y otros profesionales de las ciencias de la documentación, es un mal contra el que hay que seguir luchando, esforzándose por dar prestigio y visibilidad a la profesión.

Aquí os dejamos el artículo:

A todos los “archiveros de seis manos”;  es decir, a casi todos los archiveros

En otros tiempos los archiveros se dedicaban casi íntegramente a leer, extractar documentos y a desarrollar investigaciones históricas a partir de la información en ellos contenida, puesto que la mlots of filesayor parte de los responsables de los archivos procedían del ámbito de la historia, considerándose el término archivero como sinónimo de erudito. En la actualidad, a medida que la disciplina archivística se ha ido definiendo con mayor exactitud, se ha establecido un objeto de estudio claro y se han adquirido unas herramientas y procedimientos técnicos de trabajo y unos objetivos precisos, el papel del archivero ha ido cambiando, adquiriendo un grado de profesionalidad del que carecía en otros tiempos.

En este sentido, Jorge Blasco Gallardo en el transcurso de una conferencia dictada en el mes de noviembre de 2012 durante las Jornadas Archivando (León, España) y vinculada con su línea de trabajo Culturas del archivo, de una manera colateral a su línea discursiva reflexionaba  sobre el hecho de que a los archiveros de hoy se les pidiera que se encargaran de múltiples tareas: elaborar instrumentos de descripción, conservar, difundir, informatizar, digitalizar… sorprendiéndose de que bajo la función de “archivero” pudieran acogerse tantas actividades, y manifestando su asombro -de una manera irónica como buen conocedor de la realidad archivística- ante el hecho de que esas tareas fueran realizadas habitualmente por una sola persona en cada archivo. Pero… no. No es sorprendente; o por lo menos a los que nos dedicamos a esto no nos resulta extraña esta actividad “multitarea” que nos vemos obligados realizar. ¿Quién –exceptuando a aquellos que ejercen en grandes archivos- no ha tenido que efectuar la recepción de los documentos, cotejarlos, inventariarlos, describirlos a diferentes niveles y escanearlos o fotografiarlos, vincular la imagen con su ficha descriptiva, incorporar los metadatos a los objetos digitales y subirlos a una web que muchas veces es administrada, e incluso construida, por el mismo individuo que realiza todas las actividades anteriores?

En la práctica, y hoy más aún con la reducción de personal a que estamos asistiendo –merma que se produce sobre unas plantillas que en el ámbito archivístico eran ya mínimas, casi siempre unipersonales, lo que ha supuesto el cierre de muchos archivos- esta pluriactividad está a la orden del día más que nunca, y esta imagen del “archivero con seis manos” la reconoceremos muchos de nosotros. Frente a la especialización que parece dominar otros campos del saber, en el caso de la archivística se produce un empeño en ampliar cada vez más su radio de acción sin que parezca relevante que ha de haber diferentes perfiles profesionales -y también diferentes personas- para desarrollar cada una de estas actividades, hecho que de producirse significaría posiblemente un avance en la propia disciplina y en los trabajos cotidianos. Es evidente que la realidad y las transformaciones motivadas por las tecnologías obligan a incorporar novedades y requieren efectuar adaptaciones a los procedimientos técnicos que enriquezcan los trabajos realizados para que reviertan de una manera óptima sobre la sociedad a la Legajosque va destinada. Ese no es el problema, porque si hay un colectivo que ha asumido muchos cambios en un corto período de tiempo ese es el de los archiveros, lo que obliga a un constante reciclaje que es asumido como algo natural y necesario. Pero… ¿no se pide demasiado a estos “archiveros solitarios”? ¿No se requiere de nosotros que seamos informáticos y humanistas, expertos en digitalización y peritos en grafías antiguas, preservadores de documentos y difusores de los mismos, creadores de razonados instrumentos de descripción y de material didáctico para los más pequeños, investigadores y comisarios de exposiciones? Se requiere de nosotros –se nos exige- todo eso y… mucho más: se exige que todo ello sea asumido por una sola persona. De ahí que la relación, la identificación, el vínculo –positivo a todas luces- que se establece entre el archivero y “su” archivo sea tan fuerte. Pero también, ahí está el origen del estrés que puede llegar a causar un trabajo constantemente solitario y atareado que los ajenos al ámbito archivístico se empeñan en calificar siempre de tranquilo y sosegado. Quizás –seguro- el problema no esté en la archivística en sí misma, sino en que el escaso reconocimiento social ha llevado a no valorar de manera adecuada la profesión y ello, a su vez, ha hecho de los archiveros unos supervivientes que hemos tenido que asumir y reconocer como propios todos los trabajos paralelos que conlleva la actividad archivística para así ofrecer resultados que favorezcan la transformación de esa imagen desconsiderada que se tiene de la profesión. Sí… en definitiva, el problema está, creo, en que todas esas actividades confluyen en una única persona, que habitualmente por responsabilidad y profesionalidad acepta su destino e intenta hacer su trabajo lo mejor que sabe y… puede, porque entiende que, en el fondo, se espera mucho de ellos, y porque, además, ¡qué le vamos a hacer!… les gusta su trabajo.

¿Y tu…? ¿Eres uno de esos “super archiveros” que con sus “seis manos” han de enfrentarse en solitario a todas esas múltiples tareas?

Fuente: El archivo: la gestión de la memoria