Todas las entradas de: Cristina Riveiro

BIG DATA theory

big data

Cuanto más se mueve el mundo, más son las fuentes de datos y más posibilidades hay de elaborar estudios, realizar análisis y tomar decisiones útiles. Manejar e interpretar datos de manera correcta nos permite generar inteligencia. Estamos en la era del volumen y la variedad de cantidades ingentes de datos en instituciones y empresas. La volumetría de datos es asombrosa, la humanidad genera cada día más información. Y en ese huracán hablamos de la forma de hacer útiles esos datos.

Dentro de esta gestión hay que prestar atención a las fuentes de donde se capturan los datos, a su almacenamiento y a un correcto análisis que nos permita generar conocimiento práctico y que nos permita visualizar e interpretar la información de forma comprensible para poder tomar la decisión correcta. Ahora bien, queridas y queridos Sheldon, qúe debemos hacer y cómo lo vamos a hacer.

Esa enorme evolución de base de datos se llama Big Data, será el encargado de gestionar y manipular grandes conjuntos de datos que, procesados adecuadamente, se transformarán en conocimiento. Como buenos geeks, la tecnología nos permitirá conocer los hábitos de nuestros usuarios y realizar un benchmarking para optimizar nuestros servicios.

La explosión de sitios web dinámicos e interactivos en el año 2000 vino motivada en parte, por la arquitectura LAMP, formada por Linux, Apache HTTP server, MySQL y PHP. Estos componentes gratuitos y de código abierto son potentes herramientas que forman una plataforma de desarrollo Web que es aún más potente. Sus licencias abiertas y con escasas restricciones y la disponibilidad de su código fuente permitió a los desarrolladores una enorme flexibilidad. Por tanto, es fundamental que productos y suministradores continúen trabajando en la arquitectura de la información en todas las direcciones.

Hoy en día las aplicaciones de analítica web nos permiten conocer qué productos demandan los usuarios, qué canales de publicidad han sido más eficaces para llegar a ellos o qué fallos existen en la usabilidad de la información. Entender todo eso bien es lo que conduce al éxito o al fracaso y para ello hemos de dotarnos de las mejores herramientas para gestionar y analizar la gran variedad de datos con los que se mueve un producto o un proyecto. Debemos estar atentos a la analítica web y a la cibermetría para tener clara la relación con nuestros competidores y las novedades relativas a nuestros productos en innovación y valor tecnológico así como en las conductas de búsqueda y comportamiento de los distintos usuarios. Solo así llegaremos a la verdadera inteligencia competitiva (big data, business intelligence, data mining). Hace falta, pues, un profesional de la información que represente una figura intermedia entre los usuarios y las respuestas que arrojan los datos.

Big Data es una actitud que hará que los profesionales de la información y la documentación nos enfrentemos a nuevos retos y desafíos con las ciencias y los gestores de datos. Ejemplos actuales del uso de herramientas de Big Data lo tenemos en Amazon a través del Cloud Computing donde lo usuarios pueden acceder a la computación y a los servicios instaurados en la nube y que, desde los servidores en los que se instalan, atienden sus peticiones en cualquier momento.

Big Data es preservación digital, se elimina el ruido y se focaliza en la excelencia y en la efectividad para conseguir la mayor calidad de los datos tratados, que favorezcan su reutilización y se incremente su valor para un uso adecuado.

En 2020 se espera que Google no sea solo el buscador de buscadores sino que se constituya como el proveedor de información para cada usuario según lo que esté haciendo en cada momento.

Así que agudizad vuestros vulcanianos sentidos¡BAZINGA!

Adiós a la Ley de Servicios y Colegios Profesionales

Ley de Servicios y Colegios Profesionales

María Dolores de Cospedal ya ha anunciado públicamente la retirada por parte del Gobierno del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios profesionales. Esta controvertida norma ya reflejaba serias dudas desde su borrador en el año 2012 luciendo visos de inseguridad tanto para los profesionales como para el conjunto de la sociedad.

Diferentes gremios así como la Unión Profesional (de la que forman parte 35 Consejos generales de Colegios en representación de 1,3 millones de profesionales) mostraron su desacuerdo con unos borradores que mostraban límites a la libre elección del lugar donde darse de alta o al tope de 240 euros para cuotas anuales.

La nueva normativa, entre otras cosas, también reducía de manera drástica las profesiones para las que se prevé la colegiación obligatoria. Así pues, el control y la ordenación dentro del mundo profesional se encontraría ante una regresión que afecta directamente al alcance de un correcto código deontológico. Por otro lado, otro eje de controversia fue la intención del Gobierno de ejercer un control mayor sobre los presupuestos de los Colegios.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy retrocedió en su decisión pero dejando claro que  están convencidos de la utilidad de los organismos de representación profesional aunque, insistió también, en que estos deben revisar sus fines para que no solo se defiendan los intereses de sus afiliadas y afiliados sino que puedan hacerse extensibles a toda la sociedad. Los Colegios juegan un importante papel en la economía española, representan el 9% del PIB, el 6% del empleo directo y el 45% del empleo universitario.

Pero ¿cuál es el papel de las instituciones europeas respecto a esto? Pues, según el Ejecutivo actual, el anteproyecto comenzó a redactarse por una gran presión de las mismas mientras el presidente de la UP, Carlos Carnicer, sostiene que “la adaptación del sistema español en este ámbito a la legislación europea ya se cumple con las leyes ómnibus y paraguas, aprobadas hace poco más de seis años y que merecieron el reconocimiento de los Colegios Profesionales”. Asimismo, afirma que ha de haber un respeto absoluto al artículo 36 de la Constitución puesto “que los colegios profesionales son organismos que merecen ser reconocidos como una pieza clave en la defensa de los derechos fundamentales y las libertades públicas”. Según el Ministro de Economía, Luis de Guindos, la Unión Europea podría entrar en materia en estas cuestiones en el 2016.

De cualquier modo, este tema es lo suficientemente importante como para sentarse con calma y abordarlo de una forma serena y colaborativa entre la Administración y los Colegios Profesionales.

Así sea.

El planeta de los ebooks

ebookVivimos en un mundo en donde los opuestos pretenden atraerse, parece que todo debe corresponder a un solo tag o a una sola etiqueta pero hay ocasiones en que la distinción marca la calidad de unión y podemos encontrarnos que en la atención a la diversidad los productos se potencian o incluso se refuerzan.

Este es el caso del libro impreso y del libro digital, de las hojas de papel y las pantallas. Una historia en la que algunos sucumben a las nuevas tecnologías mientras otros no le encuentran el más mínimo atractivo.

Pero, ¿y si en vez de ponerlos en contra, acercásemos posturas?

Es cierto que el formato tradicional nos seduce con sus portadas, con su peso cuando cae en nuestras manos, con el olor de sus líneas pero tampoco deberíamos desaprovechar la amplia variedad de los dispositivos electrónicos que nos mantiene en una relación abierta en la que nadie es infiel.

La modernización de la lectura es un hecho pero hay también quien no se siente cómodo leyendo en pantalla y prefiere el placer del “toqueteo”. Y es que a veces nuestras casas se convierten en bibliotecas y construimos pequeños poblados en las estanterías hasta que un día empezamos a pensar en la pérdida de espacio. Quizá no os lo creáis pero ha habido casos en los que la obsesión por el almacenamiento y los límites de los espacios ha dejado a los lectores sumidos en el profundo llanto de no haber hecho una back up justo a tiempo.

Los libros electrónicos al no tener gastos de almacenamiento y transporte son más baratos pero también es cierto que se reduce el encanto que por naturaleza tienen los libros impresos. Pero claro, los ebooks no agotan ediciones, siempre están disponibles y tienes a tu alcance toda una librería con un solo click.

Debemos separar soporte de contenido, así que si nos ponemos en esas, hablando del e-reader contenedor y del e-book libro o contenido hay que hacerle un hueco a los smartphones y a las tablets y señalar también cómo facilitan el acceso a la lectura a personas con deficiencias visuales, por ejemplo, permitiendo cambiar el tamaño de la letra, introducir textos de colores, reproducir el mensaje en formato audiolibro o cómo nos permiten subrayar y encontrar palabras clave que desciframos mediante los útiles diccionarios que llevan incorporados. Y aunque corremos el riesgo de desviarnos del punto de lectura porque podemos linkear a otro lugar, también es cierto que determinado tipo de lectura nos puede ayudar a complementarla.

Tampoco podemos obviar el valor emocional que se tiene al libro impreso, su olor, su tacto, los mercadillos y puntos de venta de segunda mano, su opción al coleccionismo y siglos de tecnología de impresión que no se borran de un plumazo.

Los nuevos formatos no han podido replicar ciertas sensaciones pero sí han puesto en alza la comodidad y los precios más asequibles así como la reducción de espacio y la virtud de lo transportable. Cada maestrillo tiene su librillo y para cada momento ambos constituyen un método efectivo sin que tengan que entrar en peleas de barro los dos.

Puede que hayan cambiado los formatos pero el hábito continúa ahí y ahí es donde se disipa la línea que quiere enfrentarlos.

Al final, lo verdaderamente importante es la democratización del conocimiento, que no viene en pantalla o en papel sino que está suscrita al inmenso placer de la lectura.

Y pensándolo bien, nunca pensé que diría “me he quedado sin batería en el libro”.

Saludos desde Endor.