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Adiós a la Ley de Servicios y Colegios Profesionales

Ley de Servicios y Colegios Profesionales

María Dolores de Cospedal ya ha anunciado públicamente la retirada por parte del Gobierno del Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios profesionales. Esta controvertida norma ya reflejaba serias dudas desde su borrador en el año 2012 luciendo visos de inseguridad tanto para los profesionales como para el conjunto de la sociedad.

Diferentes gremios así como la Unión Profesional (de la que forman parte 35 Consejos generales de Colegios en representación de 1,3 millones de profesionales) mostraron su desacuerdo con unos borradores que mostraban límites a la libre elección del lugar donde darse de alta o al tope de 240 euros para cuotas anuales.

La nueva normativa, entre otras cosas, también reducía de manera drástica las profesiones para las que se prevé la colegiación obligatoria. Así pues, el control y la ordenación dentro del mundo profesional se encontraría ante una regresión que afecta directamente al alcance de un correcto código deontológico. Por otro lado, otro eje de controversia fue la intención del Gobierno de ejercer un control mayor sobre los presupuestos de los Colegios.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy retrocedió en su decisión pero dejando claro que  están convencidos de la utilidad de los organismos de representación profesional aunque, insistió también, en que estos deben revisar sus fines para que no solo se defiendan los intereses de sus afiliadas y afiliados sino que puedan hacerse extensibles a toda la sociedad. Los Colegios juegan un importante papel en la economía española, representan el 9% del PIB, el 6% del empleo directo y el 45% del empleo universitario.

Pero ¿cuál es el papel de las instituciones europeas respecto a esto? Pues, según el Ejecutivo actual, el anteproyecto comenzó a redactarse por una gran presión de las mismas mientras el presidente de la UP, Carlos Carnicer, sostiene que “la adaptación del sistema español en este ámbito a la legislación europea ya se cumple con las leyes ómnibus y paraguas, aprobadas hace poco más de seis años y que merecieron el reconocimiento de los Colegios Profesionales”. Asimismo, afirma que ha de haber un respeto absoluto al artículo 36 de la Constitución puesto “que los colegios profesionales son organismos que merecen ser reconocidos como una pieza clave en la defensa de los derechos fundamentales y las libertades públicas”. Según el Ministro de Economía, Luis de Guindos, la Unión Europea podría entrar en materia en estas cuestiones en el 2016.

De cualquier modo, este tema es lo suficientemente importante como para sentarse con calma y abordarlo de una forma serena y colaborativa entre la Administración y los Colegios Profesionales.

Así sea.

El planeta de los ebooks

ebookVivimos en un mundo en donde los opuestos pretenden atraerse, parece que todo debe corresponder a un solo tag o a una sola etiqueta pero hay ocasiones en que la distinción marca la calidad de unión y podemos encontrarnos que en la atención a la diversidad los productos se potencian o incluso se refuerzan.

Este es el caso del libro impreso y del libro digital, de las hojas de papel y las pantallas. Una historia en la que algunos sucumben a las nuevas tecnologías mientras otros no le encuentran el más mínimo atractivo.

Pero, ¿y si en vez de ponerlos en contra, acercásemos posturas?

Es cierto que el formato tradicional nos seduce con sus portadas, con su peso cuando cae en nuestras manos, con el olor de sus líneas pero tampoco deberíamos desaprovechar la amplia variedad de los dispositivos electrónicos que nos mantiene en una relación abierta en la que nadie es infiel.

La modernización de la lectura es un hecho pero hay también quien no se siente cómodo leyendo en pantalla y prefiere el placer del “toqueteo”. Y es que a veces nuestras casas se convierten en bibliotecas y construimos pequeños poblados en las estanterías hasta que un día empezamos a pensar en la pérdida de espacio. Quizá no os lo creáis pero ha habido casos en los que la obsesión por el almacenamiento y los límites de los espacios ha dejado a los lectores sumidos en el profundo llanto de no haber hecho una back up justo a tiempo.

Los libros electrónicos al no tener gastos de almacenamiento y transporte son más baratos pero también es cierto que se reduce el encanto que por naturaleza tienen los libros impresos. Pero claro, los ebooks no agotan ediciones, siempre están disponibles y tienes a tu alcance toda una librería con un solo click.

Debemos separar soporte de contenido, así que si nos ponemos en esas, hablando del e-reader contenedor y del e-book libro o contenido hay que hacerle un hueco a los smartphones y a las tablets y señalar también cómo facilitan el acceso a la lectura a personas con deficiencias visuales, por ejemplo, permitiendo cambiar el tamaño de la letra, introducir textos de colores, reproducir el mensaje en formato audiolibro o cómo nos permiten subrayar y encontrar palabras clave que desciframos mediante los útiles diccionarios que llevan incorporados. Y aunque corremos el riesgo de desviarnos del punto de lectura porque podemos linkear a otro lugar, también es cierto que determinado tipo de lectura nos puede ayudar a complementarla.

Tampoco podemos obviar el valor emocional que se tiene al libro impreso, su olor, su tacto, los mercadillos y puntos de venta de segunda mano, su opción al coleccionismo y siglos de tecnología de impresión que no se borran de un plumazo.

Los nuevos formatos no han podido replicar ciertas sensaciones pero sí han puesto en alza la comodidad y los precios más asequibles así como la reducción de espacio y la virtud de lo transportable. Cada maestrillo tiene su librillo y para cada momento ambos constituyen un método efectivo sin que tengan que entrar en peleas de barro los dos.

Puede que hayan cambiado los formatos pero el hábito continúa ahí y ahí es donde se disipa la línea que quiere enfrentarlos.

Al final, lo verdaderamente importante es la democratización del conocimiento, que no viene en pantalla o en papel sino que está suscrita al inmenso placer de la lectura.

Y pensándolo bien, nunca pensé que diría “me he quedado sin batería en el libro”.

Saludos desde Endor.

La publicidad y los documentalistas

La publicidad y los documentalistasLa publicidad y los documentalistas tenemos un objetivo común: transmitimos un mensaje. El trabajo documental genera documentos que nos dan información. Así que se podría decir que Publicidad y Documentación son un Pili y Mili, un Tú a Boston y yo a California de la planificación y la investigación. Ambas son creadoras y creativas y dan el último toque a las ideas y a los servicios. Y hete aquí, la importancia de la Documentación servida en todos los guisos del proceso informativo, ingrediente que no puede faltar en la conservación, gestión y utilización de la información si lo que se quieres es conseguir un buen plato.

Cuando la publicidad precisa lanzar campañas esas fuentes orientarán a los creativos en su trabajo, les ayudarán a determinar sus targets y audiencias y les servirán también para conocer el adn de los productos y necesidades de los usuarios. Para ese target concreto, para esas necesidades precisas y para los departamentos de creatividad, planificación y cuentas  trabaja el documentalista.

Cierto es que no existen gran número de agencias con centros de documentación. Muchas agencias realizan funciones documentales pero bajo otros nombres. Independientemente de la nomenclatura utilizada, las agencias utilizan técnicas documentales para poder realizar sus estudios de mercado, para enfocar sus propuestas a las demandas de los consumidores, para extraer la información que necesitan y para establecer seguimientos que les permitan evaluar sus audiencias.

La labor en las agencias publicitarias requiere manejar las múltiples fuentes de información bajo un profesional que se denomina documentalista, gestor o planner. Este es un investigador dentro de los procesos de información. Tal es su importancia que en muchas ocasiones la tarea principal de este tipo de investigaciones se realiza en el denominado departamento de Planificación Estratégica para que después de la búsqueda y el análisis de información ésta llegue debidamente tamizada a los creativos y estos puedan realizar sus propuestas.

Pero existen muchas ocasiones en las que el refuerzo informativo de los planners/documentalistas en la gestión de la información se lleva a cabo mediante la contratación de empresas externas a la propia agencia y esto como profesionales nos hace enfrentarnos a nuevos retos de mercado sin perder de vista que nuestra prioridad es la gestión de la información en las estrategias de comunicación.

A veces, el creativo tiene casi todos los datos de una campaña estructurados pero le falta el click que puede aportarle un informe, un resumen. En definitiva, un recurso informativo que puede resultar crucial para que esa campaña sea un éxito o por el contrario un absoluto fracaso.

La documentación publicitaria obtiene información sobre los potenciales nichos de mercado además de analizar y estudiar los diferentes modelos de gestión documental que podrían aplicarse.

A estas alturas parece que queda bastante claro que hasta las actividades en Sterling Cooper y la Documentación guardan una estrecha relación. Pese a ello, no existe un número elevado de agencias de publicidad que dispongan de centro de documentación. Suelen tener un espacio en donde reúnen recursos informativos generales y otros más especializados. Las agencias que cuentan con departamento de documentación disponen también de un departamento de investigación que se encarga de facilitar datos sobre los diversos tipos de campañas que se llevan a cabo.

La labor de los documentalistas permitirá a los publicitarios obtener información para generar nuevos recursos y mejorar su estrategia documental.

Disponer de la mejor información siempre constituye un valor añadido a cualquier agencia y la hace claramente más competitiva. Tampoco podemos olvidar el análisis de los documentos audiovisuales que llegan a las agencias. En otros casos se usan los servicios documentales a través de ideas propuestas por el cliente llamadas briefing. Pero en esta era de la información, en la que los datos se triplican por segundos, seleccionar lo que puede ser relevante frente a la que no nos aporta nada puede ser de gran utilidad. Seleccionar, gestionar y analizar adecuadamente es una tarea estrictamente documental.

El documentalista ha de manejar y conocer los estudios  con las diferentes segmentaciones de los usuarios. A más datos, más sencillo resultará lanzar el mensaje publicitario. Esos datos serán los que permitirán elaborar los storyboard o script con los que el anunciante se puede hacer una composición inicial.  Tanto si la agencia dispone de centro de documentación, como si no, es obvio que el documentalista debe manejar datos de mercado y estudios con análisis cualitativos y cuantitativos que permitan analizar las necesidades de sus consumidores y de la competencia.

Para la toma de cualquier decisión, se necesita información actualizada. Un buen centro de documentación puede ser muy rentable para una agencia. La información cada vez fluye más rápido y tiene un valor más comercial porque además cuanto mayor es la competencia de productos más se necesita profundizar en el análisis de cada detalle y estrategia.

El planner/documentalista es clave en la gestión del conocimiento. Las soluciones integrales que ofrece se convierten en fundamentales para alcanzar el éxito de la empresa. Es la clave en el proceso de generación de valor de una agencia manteniéndose plenamente activo en los procesos de inteligencia competitiva.

El mundo de la publicidad ha pasado a reconocer con el paso de los años las aportaciones de la documentación y el trabajo de los documentalistas a sus campañas y en muchos de los casos el concepto de investigación ya no se utiliza de manera prioritaria al de documentación sino como iguales. Y aunque aún nos queda por recorrer, parece que las agencias conceden cada día más importancia a la forma de obtener la información y de valorarla cara a potenciar al máximo su rendimiento empresarial.

Nos vemos en Madison Avenue…