Las librerías más antiguas de España

Algunas librerías llevan más de cien años dándonos entretenimiento, siendo templos del saber, distrayéndonos en momentos complicados, y siendo nuestras amigas cuando nos invade el aburrimiento y buscamos mantener esa conversación silenciosa.
Vamos a destacar algunas de ellas, porque es de juicio hacerles ese pequeño homenaje, por ser y por estar. Comenzamos!

Librería Miguel Miranda (Madrid)

Pedro Miguel Miranda Vicente, librero que había sido actor del Teatro español decide abrir una librería en 1949 en Madrid. En un corto espacio de tiempo la librería se convertiría en un lugar de referencia para los académicos, bohemios, escritores e intelectuales. ¿Su especialidad?, los libros antiguos y que ya están agotados. Entrar en ella es viajar en el tiempo hacia épocas remotas. Destaca su maravillosa escalera de caracol que nunca sabremos de cuántas fantásticas historias habrá sido testigo.

 

Librería Pérez Galdós (Madrid)

Continuando con Madrid tenemos la librería Pérez Galdós, fundada en 1942, que como os habréis podido imaginar debe su nombre al novelista Benito Pérez Galdós que guardaba parentesco con los dueños de la misma. Cualquier bibliófilo que se preste encontrará en esta librería el cofre de los tesoros. Cuenta con un fondo de más de 20.000 lilbros, entre los que puedes bucear para encontrar ediciones antiguas y descatalogadas.

 

Hijos de Santiago Rodríguez (Burgos)

Ahora saltamos a Burgos, nos vamos a 1850, al taller de impresión y casa editorial más antigua de nuestro territorio y que ocupa el quinto lugar en el panorama europeo. Su joven fundador, con tan solo 21 años, fue Santiago Rodríguez. La librería se ubica en la Plaza Mayor desde 1960 hasta nuestros días, albergando los mejores autores e ilustradores del momento.

Librería Nicolás Moya (Madrid)

Y como no, no podríamos finalizar este artículo sin hacer una mención especial a la tristemente ya cerrada Librería Nicolás Moya, que echó su cierre el pasado Enero de este año 2019, tras 156 años a sus espaldas. Esta librería fue la primera especializada en libros de medicina, con habituales tan célebres como Ramón y Cajal.

Tal fue fue el éxito de la misma, que su fundador, Nicolás Moya, creó una imprenta para editar libros y también se tradujeron numerosas obras científicas de varios países, y se ampliaron las colecciones a temáticas como naútica o veterinaria.

Cuando el número 29 de la calle Carretas cuelga el cartel de «cerrado» ya no podía afrontar las pérdidas frente al comercio electrónico y las grandes superficies de venta. Nosotros queremos recordarla en estas líneas puesto que dio servicio durante décadas y décadas a muchas personas que fueron a despedirse de ella tristemente ante el cartel de liquidación.

 

Mantengamos viva la lectura y nuestras librerías porque ellas lucharon por mantenerse en el tiempo para ofrecernos historias!

 
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