Profesiones y Economía del Bien Común: Entrevista a Christian Felber

Profesiones y Economía del Bien Común: Entrevista a Christian Felber

Christian Felber

El austriaco Christian Felber es el responsable de haber propuesto un modelo económico que afirma haber superado «la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad». La Economía del Bien Común (EBC) se construye desde la cooperación y la ética aplicada a lo económico, donde el éxito de una empresa viene definido «por su contribución para disminuir los problemas colectivos de la sociedad». Un necesario punto de vista del que las profesiones liberales forman parte al estar todas ellas centradas en la satisfacción de las necesidades reales del ser humano, tal y como este modelo indica.

Presentamos en este blog, a principios de año, el modelo de Economía del Bien Común, convencidos de que las profesiones liberales, en esencia y en la práctica, han de tener en cuenta lo que en la revista Profesiones y desde laFundación del EBC, nos ha definido su vocal de comunicación, Beatriz de Andrés, como «un modelo eminentemente práctico» donde las empresas «en vez de regirse únicamente por su balance económico, lo hacen por criterios de utilidad social: Tan importante es que produzcan beneficios, como que respeten el medio ambiente, remuneren igual a hombres y mujeres, no exploten a sus trabajadores y sean capaces de crear empleo».

Fieles a la idea de traer ideas innovadoras que doten a las profesiones de nuevas herramientas para el presente, hemos entrevistado al ideólogo de la Economía del Bien Común sobre su modelo; le hemos preguntado por el papel de las profesiones dentro del EBC, así como su opinión sobre las negociaciones para la creación de una zona de libre comercio entre Estados Unidos (EEUU) y la Unión Europea (UE) y las consecuencias de ese «pensamiento bilateral». Porque, como comenta Felber, «los profesionales liberales, gracias a su autonomía profesional y formación universal, son más porosos a otras visiones del ser humano, por un lado, y a nuevos (re)conocimientos científicos, por otro. Su misión no es tanto el servicio del ser humano a la economía como el libre desarrollo universal del mismo». De ahí su importancia para el desarrollo del individuo y de una sociedad más justa. Porque es cuando pensamos en el común, en la sociedad como conectada, cuando ganamos todos.

 


Fuente: Blog Carlyle no tenía razón

 
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