Día Mundial del Patrimonio Audiovisual

Cada 27 de octubre, desde 2005, se celebra el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual. Así lo estableció la UNESCO, con el objetivo de salvaguardar y preservar los documentos sonoros y audiovisuales. Una fuente de información esencial para la investigación de los siglos XX y XXI. Documentos que han trasformado la sociedad, y que en muchos casos, han desaparecido. Motivo por el cual se festeja este día, para concienciar de la importancia de tomar medidas que hagan posible su conservación.
Vinilos. Fotografía de Beatriz Nistal

VIII Jornada del Día Mundial del Patrimonio Audiovisual en la Biblioteca Nacional de España

Son muchos los organismos que celebran este día organizando diferentes actos para dar a conocer, promover y proteger este patrimonio. Uno de ellos es la Biblioteca Nacional de España, que coordina por octavo año consecutivo,  una jornada especial, pues cuenta con una gran  colección de documentos sonoros y audiovisuales. La inmensa mayoría, han llegado  por la ley de depósito legal, aunque también, gracias a donaciones.

En esta ocasión, la Jornada que tuvo lugar el 25 de octubre en la sede de la BNE, ha versado sobre la gestión de estos documentos. Una gestión que incluye el tratamiento de la información en soporte físico y digital, y también la importancia que tienen para la investigación, dado que nos dan pistas de como era la sociedad en un tiempo determinado. Nos permiten conocer la moda, el marketing, la identidad de los pueblos, la cultura ….

Este año, el lema escogido ha sido ” La gestión de los documentos sonoros y audiovisuales : un reto del siglo XXI”

Diferentes soportes

Los soportes que a lo largo de la historia se han ido utilizando para dar a conocer un determinado documento son variados.  Uno de ellos, son los vinilos. Vinilos no sólo redondos y de color negro. Los hay de diferentes materiales, flexibles y más rigidos, incluso de chocolate. Asimismo, existen “discos” con formas dispares, como uno de los Rolling Stone que salió al mercado con forma de labios, emulando la característica boca del solista de la banda.

Cassettes. Fotografía Beatriz Nistal

La variedad de colores también es importante, incluso se pueden encontrar vinilos que brillan en la oscuridad.

Dejando de un lado, todo lo relativo a la industria musical, nos encontramos con el desafío de la conservación. ¿Cómo conservar  la música que se descargar de manera digital?.

Radio Televisión Española

Radio Nacional de España posee un fondo de palabra que no tiene nadie, lo cual le proporciona una riqueza sin igual , y la obligación de conservarlos, puesto que le otorgar un papel de memoria. Lo saben bien, y por ello,  en la actualidad tienen digitalizada toda la producción propia, incluyendo carpetas, programas de mano…

¿Pero cómo se presenta la radio en el futuro? ¿Va  a existir el documento sonoro? Esperamos que sí, ya que como dice Mónica Pérez Crabias, Subdirectora del Fondo Documental de Radio Nacional de España: “No hay nada más evocador que el sonido”

En cuanto a Televisión Española, nos hemos enfrentado a la pérdida de numerosos documentos por la reutilización,  de manera física, de los distintos soportes en los que estaban guardados. No había archivos, y las “cintas” eran regrabadas de manera continúa. A esto hay que sumar que no existían profesionales de la información especializados en la gestión de está información, y tampoco catálogos.

La situación actual, es diferente. Los archivos ya están clasificados y analizados en su mayoría, y la digitalización está en marcha. El objetivo pendiente es que los usuarios y usuarias puedan acceder a los contenidos y se pueda responder a esa demanda, cada vez mayor,  de contenidos audiovisuales. A parte de ser una reivindicación de los investigadores.

Fundación Juan March

Ahora surge otra duda.  Cuando se ponen a disposición del público estos archivos, por ejemplo en la Fundación Juan March, ¿los asistentes a las conferencias que se preparan en esta fundación van a continuar acudiendo para escucharlas en directo? La respuesta nos la facilita Lucía Franco, Directora del Programa de Conferencias de la Fundación.

Gráfica de asistentes a las conferencias de la Fundación Juan March. Fotografía Beatriz Nistal.

 

La contestación es sí, la gente sigue acudiendo in situ a escuchar las conferencias aunque luego se pongan a disposición de todo el que quiera a través de la página de la fundación. Es más, se notó un incremento de presencia en estos actos.

Las conclusiones son claras, se requiere unos estándares de preservación que exigen plazos más rápidos.

Por tanto, lanzamos una reflexión:  el patrimonio audiovisual es nuestro y  debemos cuidarlo.