La contribución de las bibliotecas universitarias en la empleabilidad de los titulados del futuro

 

Los Cursos de Verano de la UCM 2013 reúnen más de 100 actividades de buena parte de las áreas de conocimiento como puede comprobarse en la programación completa distribuida por semanas y por áreas temáticas.

Dentro de esta programación, la biblioteca ha organizado una jornada que tendrá lugar el 25 de julio de 2013, con el tema que define su título: La contribución de las bibliotecas universitarias en la empleabilidad de los titulados del futuro, en la que participan profesionales de distintas áreas. El proceso de matrícula es común para todos los cursos de verano de la Universidad Complutense. El programa (descargable aquí) es el siguiente:

  • 15.45 h. Mesa redonda: La biblioteca universitaria ¿hay mejor ecosistema para el co-working y el emprendimiento?
    Modera: Manuela Palafox Parejo.
    Participan: Tíscar Lara. Escuela de Organización Industrial; José Antonio Merlo Vega. Universidad de Salamanca; María Jesús del Olmo García. Centro de Recursos de Información de la Embajada de Estados Unidos; Teresa Silió Martinez. Soluciones InfoI+D
  • 17.30 h. Tracy Lea. Venture Manager/Program Manager. The Venture Catalyst at Arizona State University: La democratización del espíritu emprendedor. El apoyo a PYMES, emprendedores y startups a través de la colaboración entre universidades y bibliotecas públicas. El ejemplo de la Red Alejandría en el estado de Arizona (videoconferencia)

Fuente: Servicio de Información y Apoyo a la Docencia e Investigación en Biblioteca Informa al Bibliotecario: Biblioteca Complutense.

 

Por un portal estadístico de colegios profesionales

Una vez más destacamos aquí un artículo muy interesante relativo a la importancia que tendría de la creación de un portal estadístico de colegios profesionales, tanto para instituciones, empresas, organismos como para usuarios y los propios profesionales. Aunque, tenemos que puntualizar que, si bien se menciona al periodista de datos y el periodismo de datos, como elementos en la recopilación, integración, interpretación de los datos para su posterior difusión (noticias, reportajes, etc.); tenemos que reivindicar nuestro papel en estas lides pues, en nuestro ADN profesional está el tratamiento de la información (y también el de los datos) y puesta a disposición a usuarios, profesionales, instituciones, etc., como profesionales de las ciencias de la documentación que somos.Es un área más del conocimiento en el que participar y colaborar en pro de ganar visibilidad profesional para nuestro colectivo.

‘En el siglo XXI no nos podemos esconder de los datos’. 

Así comenzó una interesante nueva jornada en Medialab Prado del grupo de periodismo de datos sobre portales estadísticos. ¿Qué busca este periodismo? ‘El estudio y tratamiento de bases de datos’, pero para ello es necesario la investigación y la depuración de las fuentes con el fin de llegar a la mayor veracidad. Y es que, es evidente que los datos son el aceite que engrasa y clarifica nuestra visión y decisiones hoy día. Estamos ávidos de información, de contrastación; en definitiva, de búsqueda de certeza en todos los ámbitos, especialmente, en el económico. Los portales estadísticos son, por tanto, uno de los faros principales a los que dirigirse, junto con las incipientes y cada vez más útiles fuentes Open Data, Social Data, etc… nutridas todas ellas por la aportación ciudadana. Llegados a este punto, ¿es posible pensar en un portal estadístico colegial de las profesiones? 

Dice la ONU en su manual de organización estadística: ‘los organismos de estadísticas son organizaciones de servicio’. Además, deben reunir parámetros esenciales -como la independencia, la relevancia y la credibilidad; conceptos que inherentes a la existencia de los colegios profesionales. En este sentido, un organismo o función estadística colegial supondría un elemento que encajaría a la perfección en la filosofía de la razón de ser de los colegios profesionales, convirtiéndose en una herramienta potente y capaz de reforzar los argumentos en un contexto de reformas convulso como en el que nos encontramos.

¿Cómo y por qué poner en marcha un sistema estadístico colegial?

Al igual que la EPA (Encuesta de Población Activa), la cual, está protocolizada y periodificada, un sistema estadístico colegial de cada profesión podría componer un aparato capaz de generar datos relacionados con los profesionales, con los colegios, con su funcionamiento. ¿Para quién? Para los ciudadanos, consumidores y usuarios, empresas, entes públicos… Y todo vinculado a una API que, como llave de acceso, sistematizaría el acceso y recogida de datos suministrados por los colegios profesionales. Podría darse así lugar a un portal estadístico propio de las profesiones que fuera la referencia avanzada en la aportación de información a los ciudadanos. De esta forma, a partir de los microdatos que produjera este portal se podría proveer de forma sencilla y rápida información con diferentes niveles de desagregación, composición, clasificación y detalle según el objetivo del agente interesado. ¿No sería más útil e interesante para el consumidor acceder de forma inmediata a la experiencia, formación y especialización de cada profesional? ¿O conocer los niveles de paro, tendencias de mercado de las actividades profesionales, lugares donde hubiera demanda de profesionales densidad y distribución de los colegiados e infinidad de indicadores más?. 

El gran auge que están experimentando profesiones dedicadas al tratamiento de esta información, como los analistas de bases de datos o de datos de seguridad, ya es patente y esta propuesta de portal colegial estadístico, vendría a reforzar más aún el relevante papel de los colegios profesionales y homogeneizaría la idea de sector de las profesiones en nuestra sociedad. Ofrecer al ciudadano -también al periodista de datos que busca información precisa- y a los profesionales, servicios más cercanos y de calidad está en el camino de los colegios profesionales; no dejemos pasar este tren.

Fuente: Blog Carlyle no tenía razón.

 

De economía, confianza y servicios profesioanles

Entre incrédulos y esperanzados en relación a las diferentes noticias emitidas desde diferentes organismos políticos y económicos. Quizá sea una de nuestras sensaciones estos días. De esta forma, los datos de empleo en mayo, esfuerzos por acercar recursos al emprendimiento y acceso al crédito, parecen algunas de las bases para comenzar a impulsar el esquivo crecimiento, eso sí, sostenible. Sin embargo, la economía, antes que todo esto, necesita de confianza sólida a medio y largo plazo —aquello de las expectativas— en consumidores, empresas, banca, etc. Y de momento… aún no se percibe. Las reformas estructurales que lleva a cabo el gobierno parecen ir en la línea de dar confianza, pero, ¿de verdad generarán certidumbre?.

Uno de los sectores económicos que más se basa en la confianza como intangible para funcionar son las actividades profesionales. De todos es bien sabido, que cuando acudimos a un profesional precisamos de la mayor calidad en el servicio y, sobre todo, de la tranquilidad de saber que existe un colegio profesional detrás que ejerce un control deontológico independiente. No ni más ni menos, que el valor añadido colegial necesario para sostener este sector.

Precisamente, en este gráfico publicado de manera reciente en un informe de Analistas Financieros Internacionales, se observa la contribución de las Actividades Profesionales a la evolución económica del PIB en España. De esta forma, cuando hemos experimentado cierto crecimiento, las Actividades Profesionales han sido protagonistas; mientras, cuando ahora estamos en recesión, las profesiones apenas suponen son un factor explicativo de bajada.


Fuente gráfico: Afi

¿La explicación?, las profesiones tienen un mayor grado de empleabilidad, aportan un mayor valor añadido y, sobre todo, están basadas en la confianza percibida por los usuarios suministrada por la regulación sectorial colegial, que aunque mejorable, asegura que los profesionales ejerzan con un nivel cualitativo correcto.

¿El problema? Plantear una liberalización de los servicios profesionales que busque una bajada de precios en aras de una mayor calidad, no se sostiene, en tanto en cuanto, el sector ya se está ajustando intensamente en honorarios y empleo, sin perder la perspectiva del ciudadano. Traspasar la línea del cuidado al usuario y profesional rompería el activo principal de las profesiones: la preocupación por ofrecer al ciudadano la calidad deseable y brindarle la mayor confianza sobre el servicio que obtiene.

Fuente: Blog Carlyle no tenía razón

 

Asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la creación de un colegio profesional de archiveros, bibliotecarios y documentalistas para la Comunidad de Madrid.

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