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Documentación, ¿carrera o a la carrera?

La carrera de las Ciencias de la Documentación atraviesa un periodo de cambio. La implantación del Plan de Bolonia en las universidades españolas ha producido que se hayan ido reduciendo asignaturas y créditos para homogeneizarse con el estándar europeo pero para Documentación surgen distintas opiniones de cómo afrontar el futuro de la carrera.

Si realizamos una simple consulta en los portales de empleo con las palabras clave Big data y Bibliotecario, se observará que la proporción de empleos es de 99 a 1. Parece que la Documentación va a necesitar adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos, sin perder su identidad.

Se ha establecido un debate con figuras clave de la Documentación en España y estas son algunas de las reflexiones que los profesores han dado sobre los perfiles más adecuados para el presente y futuro de nuestra profesión, oportunidades y amenazas, necesidades del mercado, etc.

Sobre los planes de  estudio comentan que el número de alumnos que se matriculan cada vez es más reducido y en algunas universidades españolas se esperan incorporar nuevos conocimientos más acordes con la realidad actual de la sociedad española revisando los contenidos por parte de las comisiones de calidad pertinentes, incluso se esperan cambios en un futuro como la reducción del Grado de Información y Documentación a tres años. Hace falta recabar información sobre las necesidades reales que existen por parte de empresas.

Sobre si la titulación responde a las necesidades del mercado destacan que se trata de una profesión en constante cambio que requiere actualizaciones constantes en la formación. Por tanto, es necesario actualizar los contenidos de las asignaturas. El nuevo plan de la titulación Grado en Gestión de la Información y Contenidos Digitales debe permitir al profesional de la información incorporarse al mercado de trabajo del entorno digital que aún no está muy introducido en el ámbito de la Documentación. El grado actual responde más al mercado de trabajo clásico y no sea adecúa a la oferta actual del sector privado más relacionado con web social y contenido digital. Hacen falta los conocimientos e instrumentos necesarios en tecnologías junto con una sólida base en materias clásicas de nuestra área de conocimiento.

La nueva demanda laboral y las necesidades en el mercado laboral son completamente nuevas y están relacionadas fundamentalmente con la web y sus posibilidades de crecimiento, programación web, film researcher o documentalista audiovisual, informática en la nube y distribuida, científico de datos, desarrollador de tecnologías de la información, gestor de bases de datos, diseñador de buscadores, análisis estadístico y minería de datos, diseño de interfaz de usuarios, marketing en las redes sociales, marketing digital y en línea, business intelligence o inteligencia de negocio, ingeniería y almacenamiento de datos, entre otras.

Sobre nuevas ideas para los futuros planes de estudio destacan que los responsables académicos tienen que ser conscientes de las necesidades profesionales que existen hoy en día, han de ampliarse los espacios de actuación y vincularlos más a la información digital y programación informática. Ahora existen departamentos que tienen plantillas de profesores con una edad media muy elevada, con poca motivación docente gran resistencia al cambio.

La elaboración de un buen plan de estudios requiere un análisis completo de la situación real que consiste no solo en analizar los planes de estudio de otras universidades europeas y americanas sino más bien determinar la evolución del mercado en información y documentación dentro y fuera de España. Un ejemplo lo tenemos en la implantación de los másteres en gestión de datos, que aluden directamente al big data en las universidades de Pittsburg, Indiana, Ámsterdam, Berkeley, Pretoria, Wisconsin, Sydney, Wahington donde los profesionales de la información demuestran tener el perfil idóneo para realizar estas tareas.

Sobre las competencias, conocimientos y características esenciales del profesional de la Documentación comentan que existen diversos perfiles dentro de nuestra área, siendo recomendable especializarse en uno. Destacan la necesidad de adquirir buenos conocimientos informáticos, muy focalizados sobre los entornos web, con un buen control de los recursos técnicos disponibles, el diseño de páginas, el análisis y uso de buscadores, la capacidad para el análisis y la gestión de las redes sociales,  diseño y desarrollo de nuevos indicadores, conocimientos estadísticos, análisis y gestión de grandes volúmenes de datos, gestión electrónica de documentos , preservación digital , sistemas de metadatos, etc. Algunos añaden también conocimientos vinculados con análisis de la investigación y la evaluación científica.

Para que la universidad sea más dinámica y se adapta a los cambios creen que debería dejar de ser una institución tan conservadora y sin planificación estratégica para dar respuesta a los cambios de la sociedad.

Opinan que existe un exceso de profesorado, sin incentivos que favorezcan el cambio, y falta de alumnado. Se desconocen los sectores de información emergentes, hay falta de coordinación y  la excesiva tramitación y burocratización del sistema educativo y de los procesos de verificación actuales dificultan notablemente cualquier mejora.

La capacidad de liderazgo en nuestra profesión [por Cristian Serrano]

En nuestro afán de dar difusión y destacar noticias y artículos que hablen del perfil de los profesionales de las Ciencias de la Documentación, mencionamos este post escrito por Cristina Serrano en @Bibliotecarios, que complemente el post escrito por Fuesanta Martínez hace dos días. 

Bibliogtecarios

(27/11/2013. Cristian Serrano)

La capacidad de liderazgo en nuestra profesión

La idea de escribir todo lo que viene a continuación surge a raíz de la entrada que escribió ayer mi compañera y paisana, Fuensanta Martínez, sobre el perfil polifacético del documentalista, una pequeña reflexión sobre si sabemos expresar nuestro amplio marco de actuación profesional, las diversas competencias que tenemos y su utilidad en la demanda actual del mercado laboral.

En efecto, parece que ya se sobrentiende que nuestro perfil se embarca en una cierta amalgama de campos de actuación. Sin embargo, todas estas áreas donde podemos actuar son desconocidas por una mayoría social, una mayoría cuya tendencia es, desde la ignorancia, y por tanto, desde el error, de encasillarnos en la clásica terna : trabajador de biblioteca, archivo, o bien de centro de documentación.

Como ya he dicho, nuestro sector profesional tiene muchas facetas de actuación en las que podemos dirigirnos. Tenemos, por tanto, un perfil polifacético, multidisciplinar donde ante todo debemos creernos que nuestro liderazgo es algo factible, eficaz y necesario en el lugar donde estemos trabajando.

¿Por qué?

Porque somos, o deberíamos ser, gestores de información. Una obviedad, sí. Pero poca obviedad es tomar conciencia de que somos los gestores del poder. Y para tener poder, hay que liderar.

formacion¿Cómo podemos liderar?

La capacidad de liderazgo depende en cierto modo de nuestro puesto laboral. Pero no por ello debemos bloquearnos, frustrarnos. Siempre hay algo, por insignificante que al principio parezca, donde tengamos la oportunidad de dirigir, de ser la cabeza de equipo, o por el contrario, la cabeza individual y estratégica para exponer y /o llevar a cabo nuestro plan, nuestra propuesta, ya sea en un entorno bibliotecario, corporativo o institucional.

Existen claros ejemplos donde es imprescindible el liderazgo, donde podemos ser líderes con proyectos, como por ejemplo:

  • Diseñar un DAFO de nuestra organización con el fin de conocer y analizar el escenario donde se sitúa nuestra biblioteca, o la biblioteca en la que trabajamos, en relación con el resto, además de poder aplicar una series de acciones estratégicas que reduzcan nuestras debilidades y que potencien nuestras fortalezas.
  • Establecer un modelo nuevo en el que sea posible mejorar la identidad corporativa a través de la web; redactar una nueva estructura de información de la web, marcar nuevos objetivos más reales con el contexto de las necesidades corporativas, diseñar una nueva arquitectura de información, etc.
  • Diseñar un plan social media donde poder coordinar de modo estratégico un programa de acciones en redes sociales a fin de  conseguir los objetivos previamente marcados de cara a nuestro público objetivo.
  • Formación en TIC de trabajadores o equipos de trabajo; ser educadores en el uso de la  información, (ALFIN): establecer un plan de cultura informacional de acuerdo al contexto laboral del trabajador de nuestra empresa, esto es, elaborar un catálogo de recursos y servicios de información que le sean a éste útiles en el desarrollo de su trabajo cotidiano. Con ello, también se habilita al trabajador en el manejo de herramientas específicas de información para que pueda desempeñar de una manera más fácil y eficiente sus funciones, y que en última instancia, le sirva para que su toma de decisiones sea la más acertada.
  • Evaluación Heurística y Propuesta de mejora de la web corporativa, con el fin de detectar, identificar y conocer los problemas potenciales de usabilidad web, además de establecer a posteriori un plan de soluciones a implantar que posibilite una mejora en la calidad de la web.

Al fin y al cabo, la gestión de información es  un proceso complejo, difícil y estratégico que funciona como un medio necesario para llegar (o liderar) a un fin en concreto con éxito.

  •  Anticipamos con nuestra gestión futuros errores y problemas. Le aportamos a la organización el valor del conocimiento.
  •   Evaluamos las necesidades para poder mejorar la calidad de cualquier servicio de información, en base a su estructura, organización, recuperación, facilidad de uso, etc.
  •   Direccionamos la empresa en el camino correcto, porque facilitamos la toma adecuada de decisiones.

liderazgo_situacional

Es fundamental que si queremos ser líderes de la información, adquiramos ciertas habilidades y destrezas personales. Destacaría las siguientes: motivación, determinación y comunicación.

Si no tenemos determinación por nuestro proyecto, seremos incapaces de poder dar un paso adelante. Por lo que en tal situación no habrá posibilidad de comunicarlo. El miedo nos hace inútiles, se apodera de nuestra voluntad para que no  podamos conseguir aquello que en el fondo sí que somos capaces de  llevarlo a  la práctica (estableciendo, además, pautas de actuación en el modo de desarrollo de trabajo: visión, enfoque, metodología, etc.) para conseguir nuestro/s objetivo/s.

Si no estamos motivados, si no hay confianza en nosotros mismos, no podemos convencer al resto. La persuasión se hace factible siempre y cuando sepamos transmitir con entusiasmo y motivación el realismo y la viabilidad de nuestro proyecto.

Si ellos no están convencidos, no hay proyecto, no hay resultados, no habrá posibilidad alguna en la que podamos aspirar a ser líderes en nuestro trabajo.

Seremos simples gestores, gestores de una información sin ningún poder.

Gestores sin poder de liderazgo.

Fuente: Blog Biblogtecarios

El documentalista: un profesional muy polifacético [por Fuensanta Martínez]

Hemos visto este post que salió ayer en Biblogtecarios, escrito por nuestra colega de profesión Fuensanta Martínez ayer día 26 de noviembre y que quiséramos destacar aquí y darle un poco de difusión. En él, se intenta dar respuesta a la pregunta de “a qué se dedica un documentalista” y se dan algunas ideas de como promocionarnos como profesionales.

(26/11/2013. Fuensanta Martínez)

Documentalistas trabajando

Mi post de hoy surgió a causa de una conversación “online” (hay que decirlo) en la que mi interlocutor me preguntaba a qué se dedicaba un documentalista. En ese momento pensé: ¿le vendo “la moto”? o ¿se lo explico de manera pedagógica?. Pues bien, no elegí ninguna de esas opciones. Digamos que se lo expliqué de tal manera que el receptor llegó a esta conclusión: somos profesionales polifacéticos.

Y me gustó tanto el concepto, que me dio una idea de por qué nuestra profesión sufre tanto esa continua crisis de identidad: porque no abarcamos un sólo ámbito profesional.

Soy documentalista, pero ¿sé explicarlo?

El documentalista como tal, nació con la idea de gestionar la información, pero ésta, y su modo de crearse, gestionarse y difundirse, ha dado tal vuelco que en la actualidad ya no se puede encasillar la profesión dentro de un sólo ámbito. Ahora mismo, si miramos a nuestro alrededor tenemos trabajo, sí, pero está tan fraccionado que no nos damos ni cuenta.

Por ejemplo: una página web requiere indudablemente de nuestros servicios, ya sea para la gestión de sus contenidos o para la clasificación de la información creada en la base de datos correspondiente. El problema es la formación que se nos da o la implicación que el documentalista como tal quiera asumir.

También he de hacer hincapié en lo que la web 2.0 nos está ofreciendo. Con una buena formación en este ámbito, seríamos capaces de gestionar redes sociales, blogs, posicionamiento de webs (SEO/SEM), etc. Sin embargo algunas empresas no nos ven capacitados, ya sea por los roles que arrastramos como “ratones de biblioteca” o porque creen que no estaremos a la altura simplemente.

Características que nos hacen que abarquemos varias áreas

Existen varios puntos que, en mi opinión, un documentalista polifacético puede cumplir:

  • Nos adaptamos a la organización en la que trabajamos (sea del área que sea).
  • Gestionamos la información en diferentes soportes.
  • Creamos sistemas de gestión de información perteneciente a varios ámbitos.
  • Pertenecemos a equipos multidisciplinares en los que participan varios tipos de profesionales: informáticos, historiadores, maestros, etc.
  • Tenemos mucha facilidad para compartir conocimiento con los demás
  • Y sobre todo: nuestro aprendizaje es continuo para no quedarnos atrás.

Como se puede observar, el documentalista no debe nunca estancarse en un único ámbito, debe tocar varias áreas y si puede, formarse en varios campos. La formación continua en nuestro sector es primordial si se quiere evolucionar (como ya lo está haciendo nuestra profesión) y ser un documentalista “todo-terreno”.

Fuente: Bibliogtecarios.